Algunos llaman a esto locura,
otros pericia.
Solo aquellos que han oido
silvar el viento en los obenques
saben que, en el fondo
se trata de la misma historia de siempre.
De una historia de amor.
lunes, 24 de noviembre de 2008
Fatima y Basilio
Sin mi amigo Basilio hubiese sido imposible pasar el verano en Santa Luzia. Un tiocojonudo, servicial y maestro de recursos, por no hablar de como pesca.
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